lunes, 24 de noviembre de 2014

COMO ARDILLAS





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- Me llamó Roberto…_
- Nooooo, ¿en serio?, ¿te invitó a salir?, aceptaste, ¿no?
-¿Vos estas loca? Si acepto de una, va a pensar que me interesa.
-¿Y no te interesa? ¿No estabas loca por este tipo? Hace dos meses que me venís quemando la cabeza con Roberto.
-¡Ay querida, no entendés nada! ¿Cuántas veces te tengo que explicar? ¿querés un cuadro sinóptico? Mirá, Roberto quiere sólo una cosa de mí; la misión es convencerlo de que en realidad quiere TODO. Para lograr este objetivo tengo que ir muuuuy despacio, paso a paso. Los hombres son como ardillas. ¿Viste cuando querés agarrar una ardilla? No salís corriendo y te le abanlanzás al grito de ¡”Cuchi cuchi, ardillita linda!, no no, todo lo contrario: te sentás en un banco de la plaza, te quedás quieta, ni parpadeás. Lentamente sacás de tu bolsillo una galletita o mejor una almendra pelada y la ponés  a tu lado, sobre el banco pero algo alejada… dejás que la ardilla huela. No hablás, no movés un músculo. De reojo verás que la ardilla llena su nariz con el olor del alimento y analiza si le conviene arriesgarse, cuando asume que sos inofensiva solita se acerca, se come la almendra y se te sube a la falda en busca de más. ¿Me explico?

-Helena, sos una genia.



Cuento que responde a la consigna "Lentamente" de Seamos Breves 24 de noviembre de 2014




6 comentarios:

Jhon Barcasnegras dijo...

Que bueno, Ro. Lo tendré en cuenta la próxima vez que salga de caza. No sea que el cazado sea yo.

Unknown dijo...

¿Así que lo de la almendra era por eso?...Vaya, vaya...

Rosario Collico dijo...

Jhon esas técnicas también aplican para ser usados por los caballeros.

Rosario Collico dijo...

Unknown, si te topás con una mujer que lleva almendras en el bolsillo, no hagas preguntas, salí corriendo.

Daniel dijo...

Cualquier similitud con los negocios...

Rosario Collico dijo...

Daniel casi todo es negocio